El método del BSC requiere que los directivos analicen el mercado y la estrategia para construir un modelo de negocio que refleje las interrelaciones entre los diferentes componentes del negocio. Una vez que lo han construido, los directivos utilizan este modelo como mapa para seleccionar los indicadores del BSC.
El modelo de negocio recoge tanto procesos operativos que generan valor a corto plazo como procesos a largo plazo que hemos llamado procesos estratégicos o de innovación. Sin incorporar estos últimos en el modelo de negocio, la empresa no desarrollaría nuevas fuentes de ventaja competitiva para el futuro.
Para que los procesos internos funcionen correctamente se necesitan recursos físicos y personas capacitadas.
Todos estos conceptos son representados en el mapa estratégico a través de las perspectivas.
Hay 4 perspectivas básicas (aunque pueden ser más) para representar el mapa:
1. Financiera. Objetivos financieros para satisfacer las
expectativas de los accionistas.
2. Clientes. Necesidades de los clientes a satisfacer para
conseguir los objetivos financieros.
3. Interna/Procesos. Procesos en los que debemos ser
excelentes para satisfacer las necesidades de nuestros
clientes.
4. Aprendizaje y Crecimiento/Recursos e
Infraestructuras. Necesidades en relación a las
personas, tecnología, alianzas, activos, etc... para sustentar los objetivos estratégicos.
En cada perspectiva se indican los objetivos y la relación causa-efecto entre ellos.
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